"Mitad hombre, mitad máquina, todo un policía". Con este pegadizo eslogan llegaba a nuestras pantallas Robocop en 1987 para convertirse en uno de los mayores iconos del cine de acción, y sin duda una de las obras cumbre de Paul Verhoeven.
Él éxito del cyborg aseguró una segunda parte rodada por el mítico Irvin Kershner, que vista en la distancia incluso puede considerarse como una buena secuela, y una tercera parte con ninjas robot que es tan mala que sirve para echarse unas risas (o llantos).
Aprovecha este chollazo y recuerda: "No os metáis en líos".






