La fotografía de calidad ya no está reñida con la comodidad en el transporte. Gracias a los grandes avances tecnológicos en materia audiovisual, las cámaras réflex tienen la capacidad de ser cada vez más livianas, ligeras y de un tamaño tan reducido que pueden empezar a competir en comodidad con las cámaras compactas.
Pese a que es cierto que aún son mucho más sencillas de transportar, y que gracias a ello es muy sencillo realizar fotografías en cualquier situación, hay algunas cosas que las compactas no pueden alcanzar como sí lo hacen las cámaras réflex. Por un lado, la gran calidad óptica de la imagen, y por otro la posibilidad de controlar hasta el mínimo detalle todos los parámetros de fotografía.
Con un sistema de uso realmente sencillo por su gran variedad de modos de disparo, la Nikon D3300 ofrece grandes posibilidades, como el control manual de los parámetros, así como las opciones de otorgar prioridad al diafragma o a la velocidad de obturación, para hacer mucho más sencillo el uso a los principiantes.
Además, la Nikon D3300 cuenta con enfoque automático con hasta 11 puntos distintos de referencia, una pantalla LCD de 3 pulgadas y un visor óptico que favorece la calidad de la visualización de la toma en tiempo real sin interferencias de retardo, brillo o color asociados a los visores digitales.

Como interesante novedad añadida en la gama de cámaras réflex de Nikon, la D3300 cuenta con un sistema opcional de conexión vía Wifi, que permite el control remoto de la cámara mediante otros dispositivos móviles como teléfonos o tablets.
Con este pack se completa el equipo más básico para iniciarse en la fotografía, pues se trata de una cámara y un objetivo de calidad, idóneos para todos los que se plantean aprender fotografía y no se han enfrentado antes a la "complejidad" de una cámara réflex.





